miércoles, 10 de abril de 2013

En homenaje a las Damas de Hierro

Ayer perdimos a una gran mujer, o tal vez lo exacto seria decir que entró en la eternidad una de las mujeres más temidas, queridas y odiadas del mundo occidental. Una mujer que supo imponer su voluntad y sus ideas a un nivel que era difícil de alcanzar para muchas mujeres de su generación. Margaret Thatcher era esposa y madre, pero sobretodo una política  una mujer de acción que se enfrentó a la coyuntura histórica de ser la única entre tantos hombres y sobresalió. Yo la admiré  con un poco de recelo, porque no comprendía desde mi juventud, que una mujer tiene que hacer, lo que se le ha encomendado hacer, pero bien. No estuve de acuerdo con ella sobre el tema de las Malvinas, mas por  espíritu de cuerpo que por convicción. Hoy pienso que sobre ese tema, también tenía razón y la libre determinación de los pueblos es lo que debe primar. Lo cierto es que ha dejado un legado de dedicación al trabajo y fortaleza de espíritu que todas las mujeres deberíamos emular.

Sin embargo ella no es la única mujer de temple que existe en el mundo, en realidad somos muchas y  deberíamos ser más cada día. Mujeres que cumplen con sus obligaciones familiares y luego van a trabajar enfrentándose al hecho que una mujer tiene que hacer, lo que se le ha encomendado hacer, pero bien. A nosotras como a Margaret Thatcher, nos toca siempre estar en minoría, si ocupamos un puesto de responsabilidad y se espera de nosotras que seamos suaves, duces y comprensivas a la vez que cumplimos con nuestro deber. Yo creo sinceramente que debemos actuar firmemente cuando las circunstancias lo exijan y alcanzar las metas trazadas, aunque en retribución recibamos el apelativo, no muy galante,  de Dama de Hierro, o su equivalente en lenguaje criollo. Las mujeres siempre hemos sido fuertes y luchadoras así que a seguir adelante si lo que hacemos beneficiará a los demás.

Al escoger profesoras para Asesoria Educativa, busco en ellas, además de las características de una buena docente, ese temple que caracterizó a la señora Thatcher y que es necesario para enfrentarnos a la vida sirviendo de ejemplo para las futuras generaciones de Damas de Hierro. En Asesoria Educativa, esperamos que nuestras alumnas aprendan con nosotras que la vida es un constate reto que hay que enfrentar con la convicción de que si se hacen las cosas bien al final de la vida habrán otras mujeres que recogerán el legado y seguirán luchando por cumplir con el deber. Habrán muchas mujeres preparadas para luchar por lo que creen que beneficiara a sus pueblos y aunque no sean enteramente comprendidas, si serán respetadas. Gracias por su legado Dama de Hierro, descanse en paz.

Asesoría Educativa - Especialistas de la Educación
Publicar un comentario

Follow by Email