viernes, 24 de mayo de 2013

Las exigencias académicas

En la actualidad se habla de la nueva escuela educativa en oposición a la vieja escuela educativa. Se habla de técnicas de enseñanza que permiten a los estudiantes alcanzar el éxito académico en menor tiempo. También se menciona al esfuerzo como un factor que podría ser contraproducente en el camino a la excelencia. En realidad cualquier exceso es y ha sido siempre perjudicial. Hay una vieja canción en inglés que dice que el amor es como el oxígeno, si se toma mucho te hace daño, pero si no se toma suficiente también. 

Si trasladamos esta premisa al empeño en hacer algo bien también debe existir una justa medida. Estudiar requiere esfuerzo y dedicación, requiere horas de investigación y aprendizaje, todo esto con dosificación, sin esperar el último momento para hacer la tarea de la semana pasada. Se requiere tener el orgullo de cumplir a cabalidad con lo que se nos ha planteado. Solo así se aprende a ser perseverante en la vida, porque la escuela no es solo para acumular conocimiento, sino y por sobre todo para prepararse para retos mayores, los retos de la vida.

Es cierto que existen infinidad de métodos y técnicas para aprender a leer más rápido, memorizar mejor y tener más facilidad de palabra, por mencionar algunos; pero ninguno de estos es mágico o funciona inmediatamente, todos tienen un grado de dificultad para lograr efectividad y un número de horas que invertir en el aprendizaje de la técnica. A todos nos gustaría poder despertar un día y haber aprendido algo mientras dormíamos, sin perjuicio de nuestra salud. Lamentablemente,  o tal vez afortunadamente, eso no existe. Y cualquiera que lo ofrezca como una técnica educativa, no está siendo del todo veraz en sus aseveraciones. Además hay un factor aún más importante que también es un aprendizaje para la vida, el orgullo de la labor cumplida con esfuerzo, si, y con tiempo invertido en la obra realizada con cariño. La educación es un arte y tanto profesores como padres debemos orientar a nuestros alumnos a considerar el conocimiento como algo valioso que se debe atesorar para siempre.


En Asesoria Educativa ofrecemos programas de organización del tiempo, así como técnicas específicas para la elaboración de ensayos, presentación de trabajos y entrevistas personales. Además de los programas de acompañamiento pedagógico orientados a alcanzar el éxito académico.  Sin embargo en ninguno de ellos se menciona la posibilidad que se pueda acceder al conocimiento sin dedicar tiempo y esfuerzo. Cuando sostenemos entrevistas con clientes potenciales, hacemos hincapié en que parte del éxito del trabajo que realizamos depende del interés y la dedicación que el alumno ponga en mejorar y esto se mide en horas de preparación y ejecución de tareas académicas. Los asesores educativos motivamos a nuestros alumnos para que comprendan que el tiempo que se utiliza en un trabajo académico es tiempo invertido y no solo tiempo gastado. No hay nada más reconfortante para nosotros que darnos cuenta que nuestros alumnos han entendido el concepto de estudiar para aprender, porque sabemos que esto los acompañará más allá del final de nuestro servicio. 

lunes, 13 de mayo de 2013

¿Por qué el proceso de orientación vocacional debe tomarse en cuenta?

No está en ninguna curricula, tampoco es un curso del colegio, mucho menos una batería de preguntas que se podrían impartir en la pre. A nadie parece preocuparle sobremanera. Pero siempre hay alguna persona que te pregunta qué deseas ser o qué vas a estudiar. Lo cierto es que si respondes que aún no has pensado en ello o que aún no sabes qué, te miran con cierta conmiseración o recelo, como si ya fueras un fracasado o fracasada. Lo cierto es que la orientación vocacional debe ser un proceso necesario para poder minimizar, nunca anular, las posibles dudas y los cambios de opinión sobre las carreras que en algunos alumnos aparecen hasta durante los dos primeros años de estudios universitarios, sea que la carrera se esté estudiando en el Perú o en el extranjero.

Creo firmemente que la orientación vocacional y la selección de la carrera apropiada, tiene que ser realizada con el cuidado y la dedicación con que se realizan la preparación para el examen de admisión. La primera parte debe contener un proceso de identificación de intereses, en segundo lugar está la identificación del grupo de profesiones afines al resultado del test de interés. Todo esto complementado con entrevistas de orientación, es un trabajo que debe hacerse con cuidado y dedicación a fin de obtener la mejor respuesta que la persona sometida a los examenes pueda dar. Las pruebas de orientación vocacional no son mágicas ni mucho menos, tienen un margen de error de por lo menos 30%, pero a la vez pueden reducir la ansiedad de no saber para qué me deseo preparar con vocación.

Una de las áreas de interacción de Asesoria Educativa es la orientación vocacional y la consejería interdisciplinaria, ambas dirigidas a apoyar a los estudiantes que así lo requieran en la indagación de su vocación y la selección más aproximada de la profesión. Nosotros empezamos un proceso que puede esclarecer las dudas que los alumno y alumnas tienen con respecto a que estudiar y a que dedicarse durante los próximos 30 años o más. Lo primero que descubren es que si no les gusta lo que harán entonces no están en el camino correcto. Además que cualquier profesión puede convertirse en un trabajo de éxito si lo realizan con pasión por lo que hacen y también que no tienen que pasarse 30 años haciendo lo mismo, en la actualidad el cielo es el límite si se quiere innovar en materia de trabajos. Así que sin miedo, pidan la orientación que necesitan, los esperamos en Asesoria Educativa.

Asesoría Educativa - Especialistas de la Educación

viernes, 10 de mayo de 2013

“Abrimos las posibilidades que yacen dentro del espíritu humano y les permitimos ver visiones y soñar sueños.”

He decidido iniciar mi artículo de hoy con la frase del educador Británico Eric Anderson, porque esta semana he recibido una de esas comunicaciones que me alegran la vida y me dan la pauta de que estoy en el camino correcto, dándole la oportunidad a mis alumnos de abrir sus horizontes durante mis clases e incentivarlos en la curiosidad científica, el amor por la buena lectura y la posibilidad de ser libres pensadores, que pueden expresar sus ideas con respeto y sin restricciones, aunque estas no sean del todo políticamente correctas. Creo firmemente que es labor del educador escuchar a sus alumnos y hacerlos reflexionar si es necesario, pero nunca restringir su libertad de pensamiento o de expresión.

Este es el caso de mi alumno Mateo Gamarra Wiegold, a quien tuve el placer de conocer y enseñar. Mateo siempre fue un alumno acucioso e interesado por la historia y el teatro, recuerdo que tenía una gran habilidad histriónica y era muy expresivo. Pero Mateo tenía una virtud más, era un defensor de lo que creía justo y esto lo supe a ciencia cierta cuando se dio el caso. Han pasado varios años desde la última vez que nos vimos en persona, pero la maravilla de las redes sociales nos ha permitido estar medianamente informados el uno del otro. Pero esta semana su comunicación fue para informarme que está presentando su “opera prima” y que desea que vaya a verla. Esta convocatoria no tendría nada de raro sino fuera por las palabras que acompañan su comunicación. “Tú me enseñaste el amor por la historia”. Gracias querido Mateo, en realidad tú la aprendiste conmigo y es un honor para mí compartir ese amor contigo.

En Asesoria Educativa nos sentimos muy orgullosos de seguir una línea educativa, donde el pensamiento divergente y la acuciosidad son incentivadas en nuestros alumnos desde el principio. Los asesores educativos, son profesores, seleccionados no solo por su buena preparación académica, sino también por su compromiso educativo con el alumno en el sentido holístico de la enseñanza. Nuestra primera labor es siempre tratar de dirigir nuestros esfuerzos a fin de que el alumno encuentre su camino de realización personal junto con el éxito académico. Si volvemos a Eric Anderson él también dijo que “Un buen profesor no se olvida jamás”. Es nuestro deseo como institución educativa cuyo compromiso está en brindar una alternativa diferente de enseñanza, que nuestros estudiantes nos recuerden aunque ya hayan terminado su proceso con nosotros y que de alguna manera nuestra labor los haya habilitado no solo para obtener logros académicos sino el éxito como personas integras.


jueves, 9 de mayo de 2013

Nuestra obligación como madres

Se acerca el Día de las Madres y como todos los años hablamos o recordamos a nuestras madres, estén presentes o nos hayan dejado ya. Recordamos los buenos tiempos con alegría y a menos que seamos tan sinceros como Carlos Alcántara o Carlos Galdós, no les contamos a muchos sus defectos, por lo menos por estos días, es como una Navidad pero para mamá. Lo cierto es que por todo el trabajo que realizan para sacarnos adelante, lo digo como hija, de verdad debemos perdonarles, el mal genio, las intervenciones en nuestra vida privada y esa manía que tenemos todas las madres de creer que si no siguen al pie de la letra nuestros consejos, no van a poder seguir adelante. Mi madre tenía todas estas características, que no son ni virtudes ni defectos, creo que solo es parte del oficio de madre. Pero me enseñó a ser quien soy, a veces por oposición, pero siempre con el sincero deseo de que yo tenga éxito en la vida y sea feliz. Me apoyó en mis estudios y me acompañó con mis tareas todo lo que su tiempo le permitía. Y durante el verano, me enviaba, porque yo se lo pedía, a una academia de matemáticas y ciencias que quedaba frente a mi casa.

Actualmente, parte de las preocupaciones maternales también incluyen que el hijo o hija tenga una buena preparación académica, aunque en algunos casos nos cuesta aceptar que nuestros hijos no son perfectos, que pueden tener dificultades de aprendizaje y que necesitan apoyo en el plano educativo. Este apoyo puede ser clasificado de varias maneras, algunos alumnos requieren solo que los acompañen a estudiar, otros requieren de mayor intervención al no poder aclarar los conceptos estudiados en el colegio a la hora de hacer las tareas, otro grupo necesita la presencia de un especialista para que complete los temas estudiados en el colegio sean estos de ciencias, matemáticas, humanidades o comunicación. Lo cierto es que existen muy pocos alumnos que pueden organizar sus tiempos solos y estudiar sin haber recibido alguna orientación previa o por lo menos una palabra de aliento. Las madres modernas tenemos menos tiempo para esto que el que tuvieron nuestras propias madres, pero si nos lo proponemos podemos estar presentes en la educación de nuestros hijos aunque lleguemos tarde o estemos cansadas, porque es nuestro deber y obligación.

Aunque creo que gran parte del proceso de consolidación de conocimiento sucede al realizar la tarea en casa con apoyo maternal o familiar, pienso que existen casos en los que se hace absolutamente necesario del apoyo especializado. Asesoría Educativa es la institución idónea para realizar esta tarea, en uno de nuestros descriptores está el de apoyo al padre o madre ausentes. Y es nuestra intención impartir acompañamiento pedagógico a todo el que lo requiera o necesite, para un programa de educación en general, para cursos específicos o como orientadores y tutores. Creo que como madres debemos aprender a identificar los factores que nos indiquen cuando nuestro hijo requiere de apoyo académico. No debemos esperar a que se presente el fracaso escolar y con este la frustración y depresión. Con una decisión oportuna y el apoyo necesario habremos cumplido correctamente con nuestra responsabilidad. Porque no todo el tiempo estaremos preparados, como madres o padres para apoyarlos académicamente, sin embargo si podríamos contactar a Asesoria Educativa para que nos ayude. Muchos padres ya nos conocen y confían en que el dinero invertido en el apoyo educativo de sus hijos es una inversión y no un gasto.